El Diario de Lucas
Protector solar para perros, cuándo usarlo y qué zonas proteger
El protector solar para perros puede ser especialmente útil durante los meses de mayor radiación, sobre todo en animales con pelo corto, zonas con poca densidad de pelo, piel clara o áreas despigmentadas expuestas directamente al sol.
Aunque el pelaje proporciona cierta protección natural, no todas las zonas del cuerpo están igualmente protegidas. La nariz, las puntas de las orejas y otras áreas con poco pelo pueden recibir radiación solar de forma directa durante los paseos, las vacaciones, las jornadas en el jardín o las salidas a la playa.
Además, algunos perros presentan características que hacen especialmente importante controlar su exposición al sol.
La protección no consiste únicamente en aplicar una crema: evitar las horas de mayor radiación, disponer de sombra y limitar exposiciones prolongadas siguen siendo las medidas principales.
¿Los perros pueden quemarse con el sol?
Sí.
La radiación solar puede producir lesiones en la piel de los perros, especialmente cuando determinadas áreas están poco protegidas por pigmentación o pelo.
El Manual Veterinario MSD describe, por ejemplo, la dermatitis solar nasal, en la que las zonas no pigmentadas alrededor de las fosas nasales pueden verse afectadas por la radiación. También señala que estas lesiones pueden empeorar durante el verano y que reducir la exposición solar es una parte fundamental de su manejo.
Esto no significa que cualquier perro que salga al exterior necesite automáticamente crema solar.
Un perro con pelaje abundante y pigmentado que realiza paseos normales tiene unas circunstancias muy distintas de un galgo con poco pelo en el abdomen, un perro blanco con zonas despigmentadas o un animal que pasa varias horas al aire libre.
¿Qué perros pueden necesitar mayor protección solar?
Hay que valorar principalmente qué partes de la piel quedan realmente expuestas al sol.
Puede ser especialmente importante prestar atención a:
- perros de pelo muy corto;
- perros con pelo fino o poco denso;
- razas sin pelo;
- perros blancos o de color muy claro;
- animales con zonas despigmentadas;
- perros con áreas rasuradas por cirugía o procedimientos veterinarios;
- animales que pasan mucho tiempo al aire libre;
- perros con antecedentes de determinadas enfermedades dermatológicas.
La piel clara y poco pigmentada dispone de menos protección natural frente a la radiación.
También puede haber perros de color oscuro con zonas concretas vulnerables. El color general del animal no es suficiente para decidir si necesita protección.
Protector solar para galgos y perros de pelo corto
En galgos, whippets, piccolo italiano y otros perros de pelo corto, hay zonas en las que la cobertura del pelaje puede ser especialmente fina.
El abdomen, la parte interna de los muslos y determinadas áreas del pecho pueden quedar mucho más expuestos que en perros con un manto abundante.
Esto cobra importancia durante situaciones como:
- descansar al sol durante períodos prolongados;
- pasar tiempo en terrazas o jardines;
- viajar a zonas de playa;
- realizar actividades al aire libre durante el verano;
- tumbarse boca arriba o de lado bajo exposición directa.
No significa que estos perros no puedan disfrutar del exterior.
Significa que conviene gestionar mejor cuándo y durante cuánto tiempo están expuestos.
HELIOVET protector solar para perro y gato
¿Qué zonas del perro necesitan más protección solar?
No es necesario cubrir todo el cuerpo de un perro con protector solar.
Las zonas que requieren mayor atención suelen ser aquellas donde existe poca cantidad de pelo o menor pigmentación.
Nariz y hocico
La zona alrededor de la nariz puede encontrarse directamente expuesta a la radiación.
El Manual Veterinario MSD señala precisamente las zonas no pigmentadas próximas a las fosas nasales como áreas donde puede aparecer dermatitis solar.
Puntas de las orejas
Las orejas, especialmente cuando tienen pelo fino y piel clara, son otra zona expuesta.
VCA Animal Hospitals identifica nariz y puntas de las orejas entre las áreas particularmente vulnerables al daño solar.
Abdomen
En perros con poco pelo, el abdomen puede quedar prácticamente descubierto.
Aunque normalmente está menos expuesto durante un paseo, puede recibir bastante sol cuando el perro permanece tumbado al aire libre.
Ingles e interior de los muslos
Son otras áreas donde algunos perros tienen una densidad de pelo muy baja.
Zonas rasuradas
Después de una ecografía, cirugía o procedimiento veterinario puede quedar temporalmente expuesta una superficie de piel que normalmente estaba cubierta por el pelo.
Mientras el pelaje vuelve a crecer, esa zona puede necesitar una atención especial frente al sol.
¿Cuándo utilizar protector solar para perros?
No depende únicamente de que sea verano.
Hay que valorar conjuntamente:
radiación + duración de la exposición + características del perro + zona corporal expuesta.
Su utilización puede tener sentido, por ejemplo:
- antes de pasar un período prolongado al aire libre;
- durante vacaciones en zonas con elevada exposición solar;
- en perros con zonas claras y poco cubiertas de pelo;
- cuando determinadas partes del cuerpo quedan expuestas tras un rasurado;
- durante actividades frecuentes en jardín, terraza, campo o playa;
- cuando el veterinario lo recomienda debido a una condición dermatológica concreta.
Sin embargo, el protector solar no debería utilizarse como justificación para mantener al perro durante horas bajo el sol.
Evitar el sol sigue siendo la principal protección
Una crema solar puede complementar las medidas preventivas, pero no elimina los efectos del calor ni convierte una exposición prolongada en segura.
Esto es importante porque estamos hablando de dos problemas diferentes.
Una cosa es proteger determinadas zonas de la piel frente a la radiación.
Otra completamente distinta es prevenir el sobrecalentamiento.
Un perro puede llevar protector solar y seguir estando expuesto a temperaturas excesivas.
Por eso durante los días calurosos conviene:
- evitar las horas centrales del día;
- buscar recorridos con sombra;
- disponer siempre de agua;
- reducir la duración o intensidad del ejercicio;
- proporcionar lugares frescos donde descansar;
- evitar dejar al perro tumbado durante largos períodos bajo el sol directo.
La crema es una ayuda localizada. La gestión de la exposición es la medida realmente importante.
¿Puedo utilizar mi crema solar en el perro?
No es recomendable aplicar cualquier protector solar para personas sin comprobar previamente que sus ingredientes sean adecuados para animales.
Hay una razón muy sencilla: los perros se lamen.
Un producto que resulta adecuado sobre la piel humana no ha sido necesariamente formulado pensando en que pueda ser ingerido durante el acicalamiento.
VCA Animal Hospitals advierte que algunas cremas solares humanas pueden contener óxido de zinc y otros ingredientes problemáticos cuando son ingeridos por animales, y recomienda utilizar productos específicamente adecuados para mascotas.
Por tanto, no conviene elegir una crema únicamente porque tengamos un bote en casa.
Es preferible utilizar un producto formulado específicamente para perros y seguir sus instrucciones de utilización.
¿Cómo elegir un protector solar para perros?
Lo primero es comprobar que esté diseñado para uso animal.
Después podemos valorar factores como:
Formato
Los protectores pueden presentarse en crema o spray.
La crema permite trabajar de manera bastante precisa sobre zonas pequeñas como determinadas áreas de la nariz, orejas o partes despigmentadas.
El spray puede resultar práctico cuando necesitamos distribuir el producto sobre una superficie algo mayor.
Zona de aplicación
No todos los productos están pensados para utilizarse exactamente de la misma forma.
Hay que respetar las indicaciones del fabricante, especialmente alrededor de ojos, boca y mucosas.
Facilidad de aplicación
En un perro que no tolera bien que manipulemos determinadas zonas puede resultar importante elegir un formato fácil y rápido de aplicar.
Formulación específica para animales
Es una característica mucho más importante que utilizar simplemente un producto con una protección aparentemente elevada pensado para humanos.
HELIOVET: protector solar específico para perros y gatos
Dentro de la sección de dermatología y parafarmacia de Lucas & Lola se encuentra HELIOVET protector solar para perro y gato de Stangest.
Está formulado específicamente para animales y proporciona protección frente a radiación UVA, UVB, infrarrojos y luz visible. Lucas & Lola lo ofrece actualmente en dos presentaciones: crema de 50 ml y spray de 80 ml.
Puede resultar especialmente práctico para proteger determinadas zonas vulnerables y elegir el formato que mejor se adapte al animal y a la superficie donde queremos aplicarlo.
La elección entre crema y spray dependerá principalmente del perro y de la zona que necesitemos proteger.
Para pequeñas áreas concretas puede resultar más fácil controlar la aplicación de una crema, mientras que un spray puede facilitar la distribución en áreas algo más amplias.
¿Cómo aplicar protector solar a un perro?
Siempre deben seguirse las instrucciones específicas del fabricante.
Como norma práctica, antes de la aplicación conviene comprobar que la piel esté limpia y que no existan lesiones que requieran valoración veterinaria.
Después:
- localiza las zonas realmente expuestas;
- aplica el producto de manera uniforme siguiendo las instrucciones;
- evita ojos y mucosas;
- procura que el perro no retire inmediatamente el producto lamiéndose;
- vuelve a aplicarlo con la frecuencia indicada por el fabricante.
No existe una única frecuencia válida para todos los protectores solares.
También habrá que tener en cuenta si el perro se baña, se moja, se frota contra superficies o permanece muchas horas al aire libre.
¿Hay que poner protector solar al perro para ir a la playa?
Depende del animal y del tiempo que vaya a estar expuesto.
La playa reúne varias circunstancias:
- radiación solar directa;
- pocas zonas de sombra;
- exposición durante períodos prolongados;
- agua y baños;
- superficies calientes.
En un perro con piel clara o zonas con poco pelo puede tener sentido proteger específicamente las áreas vulnerables.
Pero la decisión más importante sigue siendo no pasar las horas de máxima radiación bajo el sol.
También debemos disponer de sombra y agua y controlar la temperatura del suelo.
El protector solar no protege frente al golpe de calor ni frente a quemaduras de las almohadillas producidas por superficies calientes.
¿Y si el perro se lame después de aplicarlo?
Es otro de los motivos por los que conviene escoger un producto específicamente formulado para animales.
Tras la aplicación puede ser útil distraer al perro durante unos minutos para evitar que retire inmediatamente el producto.
Si ingiere una cantidad significativa de cualquier producto o presenta vómitos, diarrea, debilidad u otro síntoma después de lamerlo, conviene consultar con un veterinario y facilitarle el nombre y la composición del producto utilizado.
¿Una zona roja después del sol es simplemente una quemadura?
No necesariamente.
Enrojecimiento, descamación, costras, pérdida de pelo o ulceraciones pueden tener múltiples causas dermatológicas.
Incluso determinadas enfermedades pueden parecer inicialmente una lesión provocada por el sol.
MSD Veterinary Manual señala que la dermatitis solar nasal puede confundirse con otras enfermedades y que el diagnóstico veterinario puede requerir pruebas para identificar la verdadera causa de las lesiones.
La fotosensibilización también puede producir alteraciones cutáneas relacionadas con la exposición a la luz y no es exactamente lo mismo que una quemadura solar convencional.
Por tanto, si la piel presenta:
- inflamación importante;
- dolor;
- heridas;
- ulceraciones;
- costras persistentes;
- sangrado;
- lesiones que reaparecen;
- cambios progresivos en nariz u orejas,
no conviene limitarse a aplicar protector solar.
Debe consultarse con un veterinario.
El protector solar forma parte de una estrategia más amplia
La mejor protección frente al sol no se consigue únicamente aplicando un producto.
Empieza modificando la exposición.
Especialmente en perros sensibles, resulta más efectivo combinar varias medidas:
evitar las horas de máxima radiación + proporcionar sombra + reducir exposiciones prolongadas + proteger las zonas vulnerables cuando sea necesario.
El protector solar para perros puede ser una herramienta útil dentro de esa estrategia, especialmente en animales de pelo corto, piel clara o zonas poco pigmentadas.
Pero debe utilizarse con criterio y sin olvidar que una crema nunca sustituye una buena gestión del calor y de la exposición solar.
En Lucas & Lola puedes encontrar HELIOVET protector solar para perro y gato, disponible en crema y spray, además de otros productos específicos para el cuidado dermatológico dentro de nuestra sección de parafarmacia para perros.
Preguntas frecuentes sobre protector solar para perros
¿Todos los perros necesitan protector solar?
No. Depende del tipo de pelo, pigmentación, zonas de piel expuestas, duración de la exposición y condiciones individuales. Los perros de pelo muy corto, sin pelo o con áreas claras y poco pigmentadas pueden necesitar una mayor protección.
¿Qué partes del perro debo proteger del sol?
Debe prestarse especial atención a las zonas con poco pelo y mayor exposición, como la nariz, las puntas de las orejas, determinadas zonas del abdomen y áreas despigmentadas.
¿Puedo utilizar protector solar de personas en mi perro?
No debería utilizarse cualquier crema humana. Algunos productos contienen ingredientes que pueden resultar problemáticos si el perro los lame. Es preferible utilizar un protector formulado específicamente para animales.
¿Los galgos necesitan protector solar?
No todos los galgos lo necesitan en cualquier circunstancia, pero su pelo corto hace que determinadas áreas puedan quedar menos protegidas. Hay que valorar especialmente abdomen, zonas con poca densidad de pelo y piel clara cuando existe una exposición prolongada.
¿El protector solar evita el golpe de calor?
No. El protector solar protege determinadas zonas de la piel frente a la radiación, pero no evita que el perro aumente peligrosamente su temperatura corporal. Deben evitarse las exposiciones prolongadas al calor y las horas de mayor temperatura.
¿Qué hago si mi perro ya tiene la piel quemada o irritada?
Si presenta enrojecimiento intenso, dolor, inflamación, heridas, costras, ulceraciones o lesiones persistentes debe ser valorado por un veterinario. No todas las lesiones relacionadas aparentemente con el sol son una simple quemadura.